Una no tiene muy a menudo la oportunidad de ser invitada a una cena así que cuando mi señor esposo me comunicó que su empresa iba a celebrar los 40 años y que nos invitaba a la fiesta pues me apunté en seguida. Es cierto que no iba a ser el gran fiestón ya que no conocía a nadie y me cuesta coger confianzas pero como negarse a una cena de guais y además en un sitio de postín.
Así que el pasado 18 de noviembre disfrutamos de una cena en las Cavas Codorniu, el lugar es muy chulo, además de la cena nos hicieron un rápido recorrido por las cavas, y la cena no estuvo mal.
Fue servida por el catering Cal Blay y hubo aperitivos fríos y calientes y menú con primero, segundo y postre y para el que lo quisiera al final barra libre.
De los aperitivos lo que más me gustó fueron unas gambas en forma de ravioli y el cremoso de ceps y el menú no estuvo mal.

Así que el pasado 18 de noviembre disfrutamos de una cena en las Cavas Codorniu, el lugar es muy chulo, además de la cena nos hicieron un rápido recorrido por las cavas, y la cena no estuvo mal.
Fue servida por el catering Cal Blay y hubo aperitivos fríos y calientes y menú con primero, segundo y postre y para el que lo quisiera al final barra libre.
De los aperitivos lo que más me gustó fueron unas gambas en forma de ravioli y el cremoso de ceps y el menú no estuvo mal.