
Y el balance es muy positivo. No puedo decir que me ha gustado más que Los pilares, creo que es difícil llegar al nivel de placer por la lectura que me proporcionó aquel libro, es una opinión personal claro, pero esta secuela me ha gustado también mucho.
Al igual que el primer libro tardé en engancharme a su lectura, creo que hasta que no llevaba la mitad del libro no sentí esa sensación de no poder parar de leer pero cuando llegó ese momento empecé a devorar páginas y páginas y a buscar cualquier momento para avanzar y saber más de la historia.
En el libro hay de todo para enganchar al lector, intriga, enredos, conspiraciones, villanos y malvados y una gran historia de amor que pasa por un montón de visicitudes para llegar a buen puerto.
Lo malo del libro es su formato, es casi imposible llevar semejante mamotreto en el autobús o el metro, lo cual en mi caso, lo confinó a la mesita de noche donde las lecturas avanzan más lentamente, ojalá editaran las ediciones de bolsillo a la vez que el resto de los formatos, pero claro entonces quien compraría el mismo libro por más dinero.