Al tratarse de un edificio privado no hay demasiadas posibilidades de visitarlo ya que la família solo deja hacer visitas en días contados, se ha de estar al tanto y apuntarse y pagar cinco euros pero vale la pena.
El edificio és una antigua masía convertida en palacio renacentista que vale mucho la pena por su entorno, por su historia, y por algunos elementos interesantes que le hacen destacable. Uno de ellos muy curioso es un túnel que sale de dentro del patio y que aunque no se sabe hacia donde llevab ya que se encuentra parcialmente destruido, parece que comunicaba la torre con el monasterio.
Desafortunadamente y como ocurre con la mayoría de las visitas a este tipo de edificios solo se pueden visitar unas cuantas estancias y el patio interior, muy interesante, pero la explicación por parte de los guías del museo municipal fue muy buena y permanecimos dos horas viento el palacio.
Es uno de los pocos edificios que se conservan en Santa Coloma ya que la mayoría se han ido deteriorando demasiado y se han reconstruido, sin demasiada fortuna, y otros simplemente han desapareció. Así que si se tiene la posibilidad vale mucho la pena.